Introducción

Los linfocitos T, a diferencia de los linfocitos B, no reconocen antígenos en su forma nativa. Requieren que células presentadoras de antígenos (APC) procesen y presenten el antígeno a través de moléculas del Complejo Mayor de Histocompatibilidad (MHC). El receptor de antígeno del linfocito T (TCR) es la estructura proteica encargada de reconocer este antígeno presentado. Existen dos tipos principales de TCR: αβ y γδ.

Estructura del TCR

El TCR se asemeja estructuralmente a un fragmento Fab de inmunoglobulina. Está compuesto por dos cadenas, α y β (o γ y δ en el caso del TCR γδ), cada una con un dominio variable (V) y un dominio constante (C) pertenecientes a la superfamilia de las inmunoglobulinas. El dominio V es el encargado de reconocer el antígeno, mientras que el dominio C es proximal a la membrana.

El TCR presenta una región bisagra que le confiere flexibilidad, una región transmembranal y una porción intracitoplasmática muy corta. Debido a esta última característica, el TCR no puede transducir señales por sí solo al interior celular.

Complejo TCR/CD3

Para la transducción de señales, el TCR se asocia a un complejo de proteínas conocido como CD3. Este complejo está formado por dos parejas de proteínas: CD3γδ y CD3εζ. La pareja CD3γδ se asocia a la cadena α del TCR, mientras que la pareja CD3εζ se asocia a la cadena β. Además, el complejo incluye un homodímero ζζ.

Todas las proteínas del complejo TCR/CD3 pertenecen a la superfamilia de las inmunoglobulinas.

Señalización a través del TCR

El TCR reconoce el antígeno a través de sus dominios V, pero la señalización intracelular se lleva a cabo a través de los dominios intracelulares de las proteínas CD3 y la cadena ζ. Estos dominios contienen motivos de activación basados en tirosina (ITAM), que son secuencias de aminoácidos que pueden ser fosforiladas.

Las cadenas CD3 y ζ, ricas en dominios ITAM, son las encargadas de la función de activación celular, mientras que el TCR αβ o γδ se encarga del reconocimiento del antígeno.

Genes del TCR y CD3

Los genes que codifican las cadenas del TCR se encuentran en los cromosomas 7 y 14. Este último también contiene genes de inmunoglobulinas, lo que lo convierte en un cromosoma importante para la respuesta inmune. Los genes para las cadenas CD3 se encuentran en el cromosoma 11.

Deficiencias de CD3

Se han descrito deficiencias en las cadenas CD3γ, CD3δ y CD3ε. Estas deficiencias pueden llevar a inmunodeficiencia combinada, con infecciones respiratorias y del tracto intestinal recurrentes, retraso en el crecimiento y, en algunos casos, necesidad de trasplante de médula ósea.

Conclusiones

El TCR es una estructura compleja que reconoce antígenos presentados por células APC. Su asociación con el complejo CD3 permite la transducción de señales al interior celular, lo que lleva a la activación de los linfocitos T. Las deficiencias en las proteínas CD3 pueden comprometer la función del TCR y causar inmunodeficiencia.