La inmunidad innata emplea la fagocitosis como mecanismo central de defensa, mediado por receptores específicos que facilitan la detección y eliminación de patógenos. Los receptores inmunitarios se agrupan en cuatro categorías principales, de los cuales los receptores de reconocimiento de patrón (PRRs) son clave en la inmunidad innata.

Estos PRRs reconocen patrones moleculares asociados a patógenos (PAMPs), estructuras conservadas como los lipopolisacáridos (LPS), ácidos lipoteicoicos, flagelinas y ácidos nucleicos bacterianos, virales y fúngicos. También detectan patrones moleculares asociados a daño (DAMPs), que incluyen proteínas de choque térmico, hialuronina y ácidos nucleicos propios liberados tras necrosis o estrés celular.

Clasificación de los PRRs

Los PRRs se organizan según su localización en:

  1. Secretados: Incluyen pentraxinas (como la proteína C reactiva), colectinas (ej. lectina unidora de manosa) y ficolinas, involucradas en la activación del sistema de complemento.
  2. De membrana: Comprenden los receptores scavenger, los receptores tipo lectina (CLR) y los receptores tipo Toll (TLRs), fundamentales en la detección de PAMPs.
  3. Citoplasmáticos: Destacan los receptores tipo NOD (NLRs), que reconocen productos bacterianos intracelulares y participan en la formación del inflamasoma.

Estructura y función de los TLRs y NLRs

Los TLRs, expresados en la membrana celular o endosómica, contienen dominios LRR (repeticiones ricas en leucina) y activan vías de señalización mediante proteínas adaptadoras como MyD88 y TRIF, induciendo respuestas proinflamatorias.

  • Ejemplo: TLR4, asociado a CD14, reconoce LPS bacteriano.
  • Los TLRs endosómicos detectan ácidos nucleicos virales, como TLR3 (dsRNA viral) y TLR9 (islas CpG hipometiladas).

Los NLRs, como NOD1 y NOD2, reconocen péptidos bacterianos en el citoplasma, activando la vía de NF-κB.

Consecuencias de la activación de PRRs

La activación de los PRRs induce:

  • Expresión de citocinas proinflamatorias (IL-1, IL-6, TNF-α).
  • Producción de quimiocinas como IL-8, que reclutan leucocitos.
  • Secreción de interferones tipo I (IFN-α/β) con actividad antiviral.
  • Aumento de la expresión de moléculas HLA (MHC I y II), esenciales para la activación de la respuesta inmune adaptativa.

Este conocimiento es clave para comprender cómo el sistema inmunitario innato detecta y responde a patógenos y señales de daño celular.